El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, declaró recientemente que Ucrania no cederá el Donbás ni ninguna parte de su territorio a Rusia, pese a la presión de actores internacionales para negociar una posible entrega que facilite el fin de la guerra.

La postura de Zelenski fue reiterada en una entrevista, donde afirmó que el futuro del país no se negocia bajo amenaza.

“Para los rusos, el Donbás es una plataforma para una nueva ofensiva futura. Si dejamos el Donbás por voluntad propia o bajo presión, comenzaremos una tercera guerra”, dijo el líder ucraniano.

Contexto de la postura de Ucrania ante la guerra

Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, la integridad territorial ucraniana se ha convertido en una línea roja para el gobierno de Kiev.

La región del Donbás, al este de Ucrania, ha sido escenario de enfrentamientos intensos y objeto de disputas internacionales, pero Zelensky insiste en que cualquier concesión fortalecería los objetivos estratégicos rusos y sentaría un precedente peligroso.

Distintos líderes y organismos, especialmente occidentales, han presionado en ocasiones por una negociación que contemple ciertos intercambios territoriales para acabar con el conflicto.

Sin embargo, según Zelenski, “no se puede hablar de paz ofreciendo una parte del país”. Este firme rechazo a ceder el Donbás no solo busca preservar la soberanía nacional, sino también enviar un mensaje de resistencia ante futuras amenazas.

“No voy a rendir mi país porque no tengo derecho a hacerlo… Si dejamos el Donbás hoy, nuestras fortificaciones, nuestro terreno, las alturas que controlamos… estaremos abriendo un pilar para la preparación de una ofensiva rusa”.